El personaje más importante de ‘Juego de Tronos’, calculado por unos matemáticos

Si se trata de tejer intrincadas redes de personajes con conexiones no menos complejas entre ellos y la historia que se cuenta, la obra magna de G. R. R. Martin es un buen ejemplo de este tipo de construcción narrativa. La populosa trama de Juego de Tronos destaca por no permitir que el lector, o espectador de la serie de televisión, se encariñe en exceso por ninguno de los protagonistas; Martin se encarga de evitarlo mediante el juego de la decepción que provocan las muertes de aquellos que parecían tener algo importante que decir o hacer en la historia, sin importar cuánta simpatía hayan despertado en la audiencia, si daban muestras de que en el futuro podrían tener un papel más destacado o si su nivel de influencia sobre todo el contexto les conducía a una incierta supervivencia.

Para medir esta influencia sobre la narración y sus protagonistas y determinar quién domina realmente sobre todos los demás, un dúo de matemáticos del Macalester College en St. Paul, Minnesota (formado por el profesor asociado Andrew J. Beveridge y el estudiante Jie Shan) ha usado las matemáticas como herramienta científica objetiva con un resultado que, a pesar de ser algo previsible, podría sorprender a propios y extraños. Ambos científicos han trabajado para elaborar un mapa gráfico de las relaciones e interacciones de los personajes que pueblan la narración de G. R. R. Martin, todo ello con la base de Tormenta de espadas, tercer volumen de la serie de Canción de Hielo y Fuego.

Las complejas conexiones entre personajes en un gráfico del estudio

El planteamiento ha sido examinar cómo funciona la transmisión de información y cómo se comparte en la obra. Para lograrlo trataron de construir una suerte de red social a partir de los libros con el uso práctico de teorías de redes y de grafos que beben de varias disciplinas basadas en datos numéricos, como ciencias informáticas, sociología, economía, física y, claro está, matemáticas. Este tipo de estudios es usado para observar cómo fluyen los datos dentro de los conocidos como sistemas masivos como, por ejemplo, en el análisis de redes terroristas por los servicios de inteligencia y seguridad de los Estados. Mediante la observación de estos comportamientos se puede llegar a inferir qué ocurrirá en fases posteriores de un evento, en este caso la narración de una historia. 

A través de la investigación, Beveridge y Shan calcularon la influencia de cada personaje a partir de elementos como su número de conexiones, las posibles interacciones entre dos o más de estas conexiones, las ocasiones en que los protagonistas interactuaban o el nivel de importancia adquirido por los personajes conectados. Cada vez que dos o más personajes estaban dentro de un rango de proximidad considerado óptimo se añadía una mayor valoración a todo ese proceso de interacción, con lo que la puntuación de cada sujeto subía. Según los autores, las interacciones se definían por el encuentro directo de individuos o incluso si estos hablaban unos de otros en diferentes entornos contextuales. Si en cada intercambio de 15 palabras entre sujetos el personaje estudiado aparecía alguna vez, se le añadía a éste y al que lo mencionaba un enlace que los relacionaba; si aparecía más de una vez se consideraba un enlace de mayor importancia.

El resultado del estudio, titulado atinadamente Red de Tronos, muestra que el universo de Juego de Tronos se compone de una enorme y densa red social de interacciones dividida en complejas subredes que pivotan alrededor de los personajes considerados de influencia más elevada sobre el resto. Por lo general, señalan los autores del trabajo, estas estructuras complejas están marcadas por elementos geográficos, familiares, políticos y de rivalidad entre los protagonistas. A partir de este descubrimiento, los científicos construyeron una clasificación de los personajes de la trama con el uso de varias herramientas para el cálculo de su posición en ella. La idea era medir el número de conexiones que une a cada sujeto y, junto a esto, la importancia que poseía cada miembro con el que están relacionados en la red.

Los Tyrion Lannister y Jon Snow de la serie de la HBO en plena conversación

Tras estas mediciones, el personaje que aparece con mayor insistencia y que, al parecer, es el más importante de la trama de Juego de Tronos, es Tyrion Lannister, sobre todo por su cercanía al centro de decisiones políticas, donde se relaciona, a su vez, con una buena cantidad de actores importantes de la historia. Tras él se sitúa Jon Snow, junto con el anterior uno de los protagonistas más populares de la serie y, fiel al estilo inmisericorde de G. R. R. Martin, fallecido desde hace ya tiempo. Su importante lugar en la Guardia Nocturna y sus conexiones con importantes señores de Westeros le otorgan este puesto en la clasificación. En tercer lugar se coloca Sansa Stark, con relaciones privilegiadas con los dirigentes de Poniente (El Desembarco del Rey), una lógica conexión con los elementos de poder en el Norte que le viene de su familia y la que le une a sus hermanos Arya y Robb Stark que, además, aportan la importancia de las subredes de las que forman parte.

Es interesante el hecho de que Jon Snow, como mencionamos de los más populares y ya muerto, ocupe un lugar tan elevado en esta selecta clasificación. Esto nos hace preguntarnos si G. R. R. Martin ha calculado bien a la hora de acabar con un personaje tan carismático y con tal nivel de influencia en las diversas subredes de la historia. Es posible que al estar el estudio basado en Tormenta de espadas, Beveridge y Shan no hayan podido calcular su importancia más allá de este libro aunque, según ellos, las herramientas de la teoría de redes y de grafos posibilitan hacer predicciones sobre el destino argumental de la trama y los personajes. Como ejemplo de esto plantean la historia de Daenerys Targaryen, cuya importancia en el tercer volumen de la serie era inferior a la que ostenta posteriormente, algo que se prevé, afirman, a partir de su red de conexiones.

Es evidente la importancia de las aplicaciones que puede tener en el mundo real este tipo de teoría de redes, sobre todo, como indicábamos más arriba, en el estudio de entramados delictivos de potencial peligroso. Beveridge, en declaraciones a Quartz, destaca la potencia de las matemáticas tanto para su uso en problemas serios como para una “aplicación de fantasía de la ciencia de redes. Es el tipo de aplicación accesible que muestra aquello de lo que tratan las matemáticas, que es, sobre todo, encontrar y explicar patrones”. El estudio Red de Tronos ha sido publicado en Math Horizons, revista de la Asociación Matemática de América. Desconocemos si G.R.R. Martin habrá leído el documento y si podría servirle para reconsiderar alguna que otra decisión narrativa, pero sin duda se trata de una lectura tan curiosa como recomendable.

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