Leer durante un año sólo libros escritos por mujeres

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Foto: La librería de Dallas Taylor

Eso es lo que hizo Dallas Taylor siguiendo la propuesta de K. T. Bradford, que de forma un tanto airada retaba a sus lectores a evitar durante un año entero obras firmadas por hombres blancos heterosexuales.

Taylor, voraz lectora desde casi la guardería, leyó el artículo de Bradford y le echó un vistazo a su biblioteca: la mayoría de los libros que allí había, muchos de ellos obras maestras, estaban firmados por hombres. Así que decidió aceptar el reto de Bradford, y durante todo un año leyó sólo historias (cortas y largas) escritas por mujeres (hizo trampa un par de veces, admite). En su artículo, una lectura muy interesante, admite que la experiencia la ha cambiado como lectora. Eso no significa que de repente odie a todos esos escritores blancos heterosexuales que siempre ha amado, sólo que ha ampliado sus horizontes como lectora:

So, how did it change me as a reader? It’s subtle, but it’s there. I find myself more attuned to characters now, whether they feel like real people or just vessels caught in a narrative tide. I’m more interested in narratives whose conflicts don’t revolve around violence. I’m less
willing to suspend disbelief for the rule of cool. To some extent this
is just a natural extension of my evolution as a reader and writer, but I
can definitely feel the influence
of my year of reading women.

Taylor termina su artículo recomendando a quienes lo lean que prueben algo similar. No hace falta que sea un año entero ni que lean sólo obras escritas por mujeres. El mero hecho de salir de la zona de confort lectora, aunque sea brevemente, puede hacer el mismo bien. ¿Qué opináis? ¿Os atrevéis a adentraros en terrenos desconocidos?

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